Calella inicia la renovación de la red de abastecimiento de agua de la zona hotelera norte de la ciudad. La actuación afectará a parte de la riera Capaspre —entre las calles Benavente y Ramon Llull—, la calle Ramon Llull y la carretera de Hortsavinyà, y tendrá una duración aproximada de dos meses y medio. Los trabajos consistirán en sustituir la tubería principal que suministra agua potable a esta parte de la ciudad. En total se instalarán 500 metros de tubería de fundición de 300 mm de diámetro. La zanja se realizará principalmente en la calzada, aunque en determinados puntos también incluirá las aceras.
Para garantizar el suministro de agua y evitar interrupciones en el servicio, se prevén conducciones provisionales mientras se retira la red antigua y se instala la nueva. En cuanto a las afectaciones al tráfico, se esperan cortes puntuales e intermitentes durante las obras, que serán comunicados previamente a través de los canales habituales del Ayuntamiento.
Las obras se han adjudicado por un importe total de 327.719 € (IVA incluido) y están incluidas dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, financiado con fondos europeos Next Generation.
Con esta nueva actuación, el gobierno da un paso más en la renovación y optimización de la red de suministro de agua y reafirma su compromiso con su gestión. En este mismo sentido y también en el marco del PSTD, Calella implementó durante este pasado 2025 la telelectura digital en la zona turística, para realizar un seguimiento más exhaustivo del consumo de agua y poder detectar fugas de forma más precisa. Esta actuación forma parte del proceso de renovación de los contadores de agua que se está llevando a cabo en la ciudad.
Paralelamente, también se está trabajando desde el año pasado en la renovación de la red de agua de varias calles de la ciudad, como la calle Turisme, la calle Sant Jaume o la calle de les Ànimes, entre otras, a través de una subvención otorgada por la ACA y la Diputación de Barcelona y complementada con fondos municipales. Una vez finalizados estos trabajos, se habrán invertido más de 700.000 € para renovar componentes de la red de agua, instalar mecanismos automáticos de regulación de presión y mejorar la sectorización del sistema con el fin de detectar y reparar posibles fugas de forma más ágil.
